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miércoles, 27 de marzo de 2024

Un SSD para Stef (Parte 3: ¡no tenemos nada!)

 


La lista de opciones que teníamos para solucionar el error 0X80070570 durante la instalación de Windows 11 en la computadora de Stef se reducía a 4 acciones:
  • Usar otro pendrive
  • Rehacer el mismo pendrive
  • Buscar otros cables de datos
  • Revisar la memoria RAM

Esta lista tenía un orden, y era de dificultad. Lo más costoso y/o engorroso estaba al principio.

Empezando por el final, retiramos y limpiamos la memoria RAM, ya que, de fallar, podía corromper los datos que llegaban a la CPU. Siempre, esperando que no estuviera dañada, cosa improbable ya que la computadora funcionaba bien en todas las demás ocasiones.

La RAM quedó pulcra, pero se repitió el error al llegar al 5% de la "Preparación de archivos".

Conectamos el pendrive en otro puerto USB. Nunca se sabe.

Sin embargo, Stef lo insertó a medias y la BIOS, al no detectar nada más que un SSD sin formato, nos llevó directo a la interfaz UEFI. Pánico para muchos, pero al ver que entre las unidades disponibles solamente estaba el SSD, lo corregimos.

Reintentamos y... Error en el 5%.

En este punto había que aceptar los síntomas: no era la RAM y los cables SATA, aunque habían estado sin uso últimamente, no eran una explicación convincente. El código 0x80070570 es ERROR DE MEDIO DE INSTALACIÓN y había que ser terco para sospechar de otra cosa.

En conclusión, ¡no teníamos nada! Había que recrear el medio de instalación (esperando que el pendrive no estuviese dañado) y ni siquiera contábamos con la imagen ISO.

Salteándome el paso de probar otros cables de datos, fui a la página de Microsoft para descargar una imagen de Windows 11. Por supuesto, si bien la descarga es muy sencilla, hace falta tener una licencia para activarla correctamente luego de la instalación.

La descarga pesaba 6.1 GB. Con nuestra conexión a Internet demoró unas 3 horas.

Anteriormente, dado que para mí es rutina, había descargado la última versión de Rufus desde https://rufus.ie/es/

Al momento de escribir esta historia, la versión de Rufus es la 4.4

Al reconocer que se grabará una ISO de Windows 11 permite que el futuro proceso de instalación omita o preconfigure algunos parámetros bastante interesantes. No estoy seguro de si es 100% legal. (En realidad me resultaría más dudoso si nos obligaran a aceptar todo eso):

  • El nombre de usuario a emplear
  • Si se desea saltear la creación de una cuenta Microsoft
  • La aceptación de compartir información sobre distintos tipos de actividades y usos
Así es como generamos un nuevo pendrive de instalación QUE NO PRESENTÓ NINGÚN ERROR.

Confieso que, aunque poseedores de licencias, no nos agrada crear cuentas Microsoft. Pensamos en el truco de desconectar de Internet la computadora, pero, gracias a las opciones que acabo de mencionar, no hizo falta. La instalación nunca solicitó una Cuenta Microsoft.

Y este es el final de la historia.

Stef obtuvo su sistema Windows 11 funcionando sobre un SSD. Lo que haga a partir de allí... debería narrarlo él mismo.



Un SSD para Stef (Parte 2: el error 0x80070570)

 


Véanlo en la foto del principio. Auténtica y original. Pero vayamos unos minutos hacia atrás...

Cuando el disco SSD estuvo físicamente instalado, había que instalar un sistema operativo.

Le sugerí a Stef que desconectara al menos el cable de datos de su otro disco, donde tenía la vieja instalación de Windows así como juegos, programas, fotos, videos, canciones y archivos varios. Odio que exista la más mínima posibilidad de destruir particiones, formatear y reinstalar un disco donde alguien tiene media vida.

Media década.

Está bien, tal vez medio lustro, pero es demasiado para cometer errores.

Tras desconectar el otro disco, un Western Digital Green de 1TB con algunos años encima, colocamos el pendrive de instalación de Windows 11 y encendimos la computadora.

Normalmente se diría que había que presionar F9 o F8 o F2 (alguna F) para ver el menú de arranque de la BIOS, pero no hizo falta porque, entre un pendrive booteable y un disco en blanco, la computadora eligió inteligentemente.

Comenzó el proceso. Logo de Windows, seleccionar idioma, y seleccionar edición de Windows. Windows 11Pro fue la elegida. Nunca elijan N, por favor.

Particionamos el disco. Por consejo mío, Stef creó una partición con aproximadamente la mitad del espacio del disco. La idea era dejar el resto para instalar otro sistema operativo si en el futuro lo deseaba.

Comenzó la instalación. ¡Emocionante!

Hasta que al 5% de iniciada, error 0x80070570.

Me invadió una sombra de preocupación y dudas sobre la calidad del disco. Recordemos que había costado 25 dólares.

Hicimos todo de nuevo.

Pasó el 5% ¡esperanzador! Pero llegó hasta el 12% y otra vez el error.

En este punto había que tener muy en cuenta el significado de ese código.

0x80070570 indica un problema con el medio de instalación. PERO... la CPU detecta datos corruptos. Lo que no sabe (o no nos dice) es que los datos pasan por cables y memoria RAM primero.

Había 4 opciones:

  • Usar otro pendrive
  • Rehacer el mismo pendrive
  • Buscar otros cables de datos
  • Revisar la memoria RAM
La lista no era al azar... tenía un orden lógico. Que —lógicamente— veremos en la parte 3.




El Código Spaghetti


No, no, no. No es un juego de palabras para hablar sobre el código de programación enredado.

Es literal.

Escribiendo la historia sobre el disco SSD de Stef se me olvidaba comer una y otra vez.

Calenté 6 veces (¡sí, seis!) en el microondas el plato de spaghetti que tenía para almorzar. La foto es auténtica y original, es lo que estoy comiendo ahora, mientras escribo.

Prometo que cuando escriba una historia sobre el código de programación confuso usaré esta imagen como ilustración y contaré su origen. Hoy, lo están viendo en tiempo real.

Por lo pronto, lo más importante: ¿creen que tantas microondas provocarán efectos secundarios?


Un SSD para Stef (Parte 1: nunca fuerza bruta)



Llegó el día. Detalle de color: como me sentía con ganas de caminar, hice a pie el viaje a la tienda (unos 3 kilómetros). Regresé con los dos discos SSD, y comenzamos a trabajar sobre la computadora de Stef.

El Adata SU630 de 240 GB viene en un simple blister. Sólido y prolijo, pero lejos del embalaje que se espera en un disco SSD. En realidad, es el mismo tipo de embalaje de los pendrives: una cápsula de plástico transparente firmemente empotrada en un trozo de cartón duro como madera y que apenas da pistas (inútiles) de por dónde abrirlo.

Es una ventaja: el producto se mantiene seguro y, con una tijera y cierto cuidado, pronto teníamos el disco en las manos.

Por cierto, además de ser muy liviano, hay que tener en cuenta que este disco no trae los correspondientes cables SATA de alimentación ni datos.

No fue problema ya que las computadoras de NLand tienen cables de sobra, producto de discos que ya no están. Si van a armar un equipo nuevo, el faltante queda generalmente solucionado con los cables que trae la motherboard. Pero, si es un disco adicional, deberán comprar también esos cables.

El segundo paso fue instalarlo físicamente. Acostumbro atornillarlo a cualquier par de orificios libres que tenga el gabinete. A diferencia de los discos duros magnéticos de 3.5 pulgadas y de las unidades ópticas, nunca encuentro espacios con un ancho estándar para los SSD de 2.5 pulgadas.

Dejé que lo hiciera Stef, pero en medio de la tarea se me ocurrió verificar algo:

Los tornillos no son todos iguales. Y si se utiliza el tornillo equivocado se dañará algo con seguridad. Un tornillo demasiado largo aunque sea por pocos milímetros puede perforar un componente. Uno apenas más grueso de lo indicado puede fracturarlo.

La mejor defensa es recordar que el hardware no requiere nunca fuerza bruta. Si hay que aplicarla, algo va mal.

Era la primera vez que Stef instalaba un disco y los tornillos que encontré en un disco rígido de 3.5" archivado, no servían. Noté que a poco de atornillar, Stef dudaba. Afortunadamente.

Eran más gruesos de lo correcto y, de insistir, habría dañado el disco.

Con el disco en su lugar, había que abrir una ventana.




martes, 26 de marzo de 2024

Me encanta Spyder

 


Realmente me encanta Spyder (https://www.spyder-ide.org/).

Lo tengo instalado en Windows 11 y es un gran IDE gratuito para Python. Por supuesto, apenas tenga instalado Fedora Linux también trataré de instalar Spyder y contaré cómo lo hice.

Ya sé que los profesionales de la programación tendrán en mente muchas herramientas mejores. Y me gustaría realmente que en los comentarios las mencionaran, porque corro el riesgo de verlas en la web y no saber qué tan buenas son.

Pero si a mí me gustó Spyder, también les debería gustar a otros principiantes.

Es bastante minimalista, tiene autoformato (que funciona y muy bien) conforme a PEP8 (¡incluso no recuerdo dónde activé una opción que lo hace muy estricto!), tiene depurador, analiza el código, señala errores con signos ⚠️ y presionando F5 puede ejecutarlo en su propia consola a un lado de la ventana del editor. Pero (y es mi forma preferida) también puede abrir una ventana de CMD con el programa en ejecución.


Bueno, todavía no empiezo con aplicaciones gráficas así que después de veintitantos años programando sobre Windows y haciendo aplicaciones web, me vuelvo a emocionar con una ventana de texto.

También colorea la sintaxis (el código) y nos permite definir el color para cada parte.

Lo que me desconcertó un poco es que esperaba encontrar las partes del código a colorear diferenciadas por nombres como "Variables", "Literales", "Operadores", "Palabras Clave" y, aunque así las encontré, para mí no fue muy intuitiva la forma en que se aplicaron al código. Pero debajo dejo los colores tal como los configuré. Finalmente me resultó claro y práctico.


Hay más de un par de herramientas que no utilizo ni comprendo bien, lo que me indica que es un IDE bastante potente (no por nada en el sitio afirman que lo usan profesionales de Python en todo el mundo) y eso me permite asegurar que continuaré escribiendo sobre Spyder.

F5 para ejecutar me resultaba familiar y he recordado que la misma tecla se usaba en mis comienzos con MSX Basic. Nostalgia 🥲

Cuiden sus pendrives



¿Coincidimos en que una unidad USB es algo del pasado? Tal vez sí, tal vez no.

Para mí es la forma más sencilla de instalar un sistema operativo: hacer un pendrive de arranque con una imagen de disco, usando Rufus. Por cierto, si no es un sistema operativo sino una imagen de otro software, la descomprimo con 7-ZIP y hago la instalación sin necesidad de nada más.

El punto es que las unidades USB son frágiles. Quizá no sean tan costosas pero alcanzaron una gran capacidad, por lo cual es posible que hayamos guardado muchas cosas en ellas.

Estoy lamentándome.

Ya me parecen tan frágiles como en los años 2000 lo eran los diskettes. Algunos eran tan malos que funcionaban para grabarlos, pero al momento de leerlos ya no funcionaban. Y eso que al iniciar los 90s eran la única solución de almacenamiento portátil de uso cotidiano (la otra era quitar el disco rígido y llevárselo). Uno de estos días en que quiera descansar de Python recordaré soluciones de almacenamiento que hoy están en el olvido.

👉👉👉Volviendo al pendrive, usen por favor la herramienta de "Expulsar el medio" que da Windows. Y sobre todo, no interrumpan una copia de archivos hacia un pendrive. De todos modos ya se habrán dado cuenta que Windows se detiene cuando quiere, no cuando se le ordena.

Yo hice exactamente eso. Interrumpí una copia. Y el pendrive no funcionó nunca más. Lo detecta y luego desaparece.

Cuiden sus pendrives y, sobre todo, tengan copia aparte de lo que guardan allí.

Por algo ya sólo se usan para mover archivos ocasionales o instalar un SO.



lunes, 25 de marzo de 2024

Convencido



Verán... cada vez estoy más seguro que el nombre del blog está bien.

En 2024, si uno quiere ser popular terminará con problemas mentales.

Pero lo tengo muy fácil siendo Yo en lugar de popular.

Es más, ser Yo es fantástico. ¡No tengo competencia! Es muy relajante.

El Budismo diría que no hay un Yo. En teoría estoy de acuerdo, pero en la práctica, aquí estoy.

Así que es cierto. Soy Yo, básicamente.

En ese estado feliz seguiré contando sobre los 2 discos SSD. Y sabrán quien es Pat.

Mañana comienzo


Ya. Me he tomado en serio esto de programar en Python.

Siempre lo tomé en serio, pero esta vez voy a gastar algo de dinero.

Soy Claudio y vivo en NLand, mi casa. Vivo con Pat, Stef y Clarise.

En una tienda de confianza conseguí un par de discos SSD marca Adata de 240 gb a 25 dólares cada uno. Son SATA, los más lentos entre los SSD, pero en NLand las PC no son excesivamente nuevas. Tienen un conector PCI-E lo que me hubiera permitido conectar algún "disco" (paradójicamente estos "discos" son rectangulares) en formato M.2, pero son más costosos y el rendimiento ni siquiera hubiera llegado al de NVMe.

Uno es para Stef, del que ya hablaré más muy pronto.

El otro es para mi propia computadora. Para Stef será su primer SSD, la mía, que comparto con Clarise, tendrá dos SSD.

En mi segundo SSD planeo instalar Fedora Ubuntu Linux Windows 11 Lubuntu y todas las herramientas de Python, incluyendo un buen IDE. (Terminó siendo Lubuntu.)

Resta la PC de Pat, pero esa lleva una vida más tranquila.