No, no, no. No es un juego de palabras para hablar sobre el código de programación enredado.
Es literal.
Escribiendo la historia sobre el disco SSD de Stef se me olvidaba comer una y otra vez.
Calenté 6 veces (¡sí, seis!) en el microondas el plato de spaghetti que tenía para almorzar. La foto es auténtica y original, es lo que estoy comiendo ahora, mientras escribo.
Prometo que cuando escriba una historia sobre el código de programación confuso usaré esta imagen como ilustración y contaré su origen. Hoy, lo están viendo en tiempo real.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario